ECONOMíA › LA BANCA CENTRAL DE ESTADOS UNIDOS DECIDIO NO SUBIR LA TASA DE INTERES

La tasa se mira y no se toca

La reunión de dos días de la Reserva Federal, seguida con ansiedad en todo el mundo, terminó sin que ocurriera lo que muchos temían: una suba de la tasa de interés. Eso hubiera afectado a los países emergentes. De todos modos, el ajuste llegaría este año.

La Reserva Federal de Estados Unidos no modificó sus tasas de interés. El precio al que los bancos estadounidenses se financian con la autoridad monetaria seguirá entre cero y 0,25 por ciento anual. La fragilidad financiera global y la débil recuperación económica norteamericana llevó a los directivos de la Fed a no subir sus tasas en la reunión de ayer. El banco central que encabeza Yanet Yellen continúa evaluando la modificación de la tendencia monetaria exhibida a lo largo de los últimos siete años y el hipotético incremento llegaría durante el último trimestre del año. Además de un potencial impacto negativo sobre el mercado de trabajo en Estados Unidos, la suba en las tasas de interés podría inducir una aceleración en el proceso de salida de capitales desde los países emergentes y profundizar el fortalecimiento del dólar.

“A la Argentina una suba de tasas no le mueve el amperímetro porque estamos alejados del mercado internacional de capitales”, indicó el director de Idear Desarrollo, Matías Kulfas. Un alza en las tasas de interés utilizada como referencia global sí resultaría en un incremento en el costo de financiamiento para el resto del mundo. “Si el próximo gobierno decide reestablecer las relaciones con el mercado a través de diferentes medidas, eso podría redundar en una baja del riesgo país que, en todo caso, sería parcialmente compensada por este posible aumento de tasas en Estados Unidos”, indicó Kulfas.

“La Fed está preocupada por la situación en China y los mercados emergentes, además la recuperación en Estados Unidos no es nada destacable y no existen riesgos de inflación. Mantener las tasas no tiene costos para ellos. Como no quieren que el dólar se fortalezca más en ese escenario no mueven las tasas. Pero el mercado ya viene descontando un incremento”, indicó el investigador del Institute for New Economic Thinking (INET), Pablo Bortz. Desde la perspectiva del economista, “el fortalecimiento del dólar se puede observar en el recrudecimiento de la fuga de capitales observada en China y Brasil. Pero Argentina está relativamente aislada de los flujos financieros. Además, el país posee mayores márgenes de libertad por su menor nivel de endeudamiento privado y los controles de capitales que desalentaron el ingreso de fondos especulativos en la fase alcista”.

El proceso de fuga de capitales que se observa desde los países emergentes representa para Kulfas una preocupación ya que podría ser acompañado por mayores devaluaciones. “Como Argentina utiliza el precio del dólar como ancla nominal para los precios internos quedaríamos muy rezagados en términos reales frente a nuestros socios comerciales. Vamos a tener que convivir con cierto atraso cambiario porque una devaluación no resuelve ninguno de los problemas sino que genera mayores conflictos”, explicó el ex gerente general del Banco Central.

“La Fed tiene el poder de crear desempleo con el objetivo de mantener bajos los salarios y eso es lo que hace cuando sube las tasas de interés en Estados Unidos. Cuando la Fed sube las tasas, elimina empleos al reducir el nivel de gasto de la economía para meter presión sobre los salarios y controlar la inflación”, indicó Mark Weisbrot, director del Center for Economic and Policy Research al referirse a las consecuencias internas de un aumento en las tasas. Para el economista estadounidense, hoy no existen riesgos de una aceleración de la inflación en Estados Unidos.

Un grupo de activistas y académicos norteamericanos lleva adelante una campaña política para prevenir que la Fed suba sus tasas por sus consecuencias nocivas sobre el empleo y los ingresos de los trabajadores estadounidenses. “La capacidad de los ciudadanos para desafiar las decisiones de los bancos centrales y responsabilizarlos es esencial para cualquier democracia en el siglo XXI. La Reserva Federal toma la que es la decisión económica más importante para la amplia mayoría de los estadounidenses: cuánta gente será desocupada involuntariamente. Sin embargo, la visión convencional entre los economistas y la prensa financiera es que esa decisión deben tomarla bancos centrales independientes. Pero ‘independiente’ no quiere decir independencia de la influencia de las corporaciones y los bancos; significa independencia de la rendición de cuentas con el público”, indicó Weisbrot.

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Un aumento de la tasa hubiera profundizado el fortalecimiento del dólar.
Imagen: AFP
 
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